El año de las muertes


Estaba en el training del call center cuando recibí la llamada.

-Ya nos dejó

La mamá de mi ex, una mujer tan llena de amor y de vida. Estoy llorando mientras escribo ésto. El cáncer había vuelto y  después una larga quimioterapia que la dejaba sintiéndose fatal, decidió rehusar el tratamiento.

-Quiero vivir lo que me queda de vida con vida

El cáncer es tan mierda que no te la hace fácil, antes de ir al hospital donde moriría, se apagaba su luz poco a poco, los opiáceos para detener un dolor que no espero conocer jamás, la mantenían más dormida que despierta. Le instalé Netflix en la televisión del cuarto. Vio la vida del Papa Francisco, la discutimos en una de las visitas que le hice a su casa, ella estaba muy feliz.

Ese año habíamos acordado separarnos con mo ex por mi revelación de ser trans, bueno más que acordar, acepté la decisión. Mi ex ha de haber sentido esa revelación como una puñalada en la espalda. Ese año habríamos cumplido 10 años de casados. Ella merecía la verdad. Ella merecía todo, no me opuse ni quise impugnar ninguna solicitud en el divorcio que vino después.

Fue la primera semana santa que no pasamos juntos. Según el calendario de separación que acordamos con la psicóloga, aprovecharía esas fechas para sacar todas mis pertenencias de la casa y llevarlas a donde mis papás, completando al fin la separación física. Esa semana santa la pasamos con mi ex suegra donde mis papás mientras mi ex estaba en otro país, mi ex suegra no quiso acompañarles, el rehusar el tratamiento ya la hacia sentir incómoda. Tomamos vino, comimos bacalao, nos divertimos mucho, muchas selfies, muchos abrazos. Supongo que yo estaba aferrandome de lo último que me quedaba de mi antigua vida

Pocos meses después de la semana santa ingresaría al hospital donde moriría. Había regresado a mi ex casa para ayudar, alimentar el perro, guardar el orden, hacer comida etc. mientras mi ex pasaba las noches en el hospital. Pude llegar a verla solo una vez. Le dije todo lo que la amaba y que todo iba a estar bien mientras le hacía cariño en su cabeza. se quedó dormida. Entró mi ex, nos abrazamos y comenzamos a llorar. a las pocas semanas recibí la llamada en el call center

-¿que necesitas? ¿quieres que llegue al hospita

-no, llega a la casa, hoy y mañana toca el velorio y luego el entierro.

En lo que íbamos al velorio al otro día, ella buscaba un peine en mi carro, encontró una caja de hormonas. Ha de haber sentido ese descubrimiento como un golpe al estómago.

-¿Cómo nos pudiste hacer ésto? Sos una mierda. Cuando regresemos del funeral saca tus mierdas de la casa y no volvas

No pude decir nada, aún estaba esperando que de alguna forma pudiéramos regresar. la llamada de la oficina de su abogado un mes después me aseguraría que ésto no sería posible jamás

Ese día estuve en el velorio, el sacerdote que nos había casado dio la misa del cuerpo presente. En el lugar de los familiares no habían puesto una silla para mí. Cargué el casquete fúnebre, sobre él  iba una cruz de flores que envió mi familia con el cual sería enterrada. Cuando terminó todo, marqué su lugar de entierro en google maps. No pude llorar


A los dos meses todo había cambiado, ambos teníamos nuevas parejas que resultarían temporales. Estábamos cocinando salmón en la casa de mi novia cuando me llamó mi ex

-¿Donde estás?

-¿Porqué?

-Porque murió tu abuela y no estas con tu familia

-¿Cómo sabes?

-Por Facebook

-Gracias por avisarme

Bo le dije nada a mi novia, tampoco fui a la casa de mis abuelos. Al otro día le avisé que había muerto

-¿Quieres que te acompañe?

-No gracias, solo voy a ir al velorio y luego me voy a casa a dormir, son demasiadas las muertes

Mi abuela para entonces tenía demencia senil y poco a poco había estado perdiéndose en ese laberinto de lucidez que la dejaba cómo una desconocida y no la persona que siempre había creído en mí y a quien le había dedicado mi tesis de licenciatura. No pude llorar

A mi novia la conocía desde el colegio, había sido mi crush en 4o y 5o curso. Nunca hice nada en los años escolares,  dos años después de terminar el colegio tuvimos un breve romance Antes de que ella saliera del país con una beca. No la volvería a ver hasta el año de las muertes. Ella estaba comprometida, pero supongo que mi presencia la hizo dudar. Al principio me acepto como la mujer trans que era, pero poco a poco, mientras aumentaba el feeling entre las dos me pidió que dejara las hormonas, que me cortara el pelo y que fuéramos una pareja heterocis. Pensé que era lo menos que podía hacer. Total ella había roto su compromiso por m

Estábamos cazando pokemones en el aeropuerto cuando ella recibió la llamada. Su mamá, que vivía en Sudamérica había sido internada en el hospital, necesitaba una operación delicada. A las pocas semanas recibía otra llamada. Todo había salido bien. Prendimos unas velas en esquipulitas e hicimos una misa de agradecimiento en la parroquia a la cual había pertenecido cuando vivió en Guatemala antes de su divorcio

En el trabajo del call center recibí otra llamada. Eran principios de diciembre. Su mamá había muerto. Una embolia pulmonar. Decidí acompañarla a Sudamérica, darle consuelo, sabía por experiencia que era un momento que se iba a poner mas duro entre mas tiempo pasaba, total era una experta en muertes para entonces

Entre los arreglos e ir al velorio no me separé de ella, pero no intervine mucho, el día de la cremación se celebró una misa de cuerpo presente en una bella catedral.

Me senté hasta atrás, total no era parte de la familia, de cierta forma me sentía como una intrusa. El sacerdote habló muy bien, dio el sermón típico de las muertes, el que recita Samuel Jackson en Pulp Fiction.

En ese momento comencé a llorar, llore por todas las muertes, la de mi ex suegra,  la muerte de mi abuela, la muerte de ex-matrimonio, la muerte de la vida que había tenido tan segura y que ahora debería reconstruir desde 0, lloré porque mi carrera que había muerto y mis CVs iban directos a la basura por estar en lista negra, llore porque aun siendo trans estaba negándolo nuevamente, no podía reprimirlo mas y eso seguramente llevaría a terminar con mi novia.

Evite la discusión sobre mi necesidad de transicionar los meses de duelo, sentí que decirle en ese momento sería muy egoísta de mi parte. Terminamos el día que le dije, ella también sintió  mi transición como una traición

Todo en este mundo muere y eso es porque la muerte es intrínsecamente parte de la vida. La muerte es parte de todo hasta en una escala Astronómica. Los astrónomos dicen que los átomos que forman las moléculas que hacen nuestros cuerpos son polvo de estrellas que murieron cuando el universo era aún joven. Desde que deje de creer, me da consuelo sentir que algo que es parte de nosotres seguirá siendo parte del universo. Por lo menos unos cuantos billones de años antes de que éste también muera y que las últimas estrellas apaguen su luz.






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