Trans -Travesti - Drag y sus diferencias.
Lo primero que debemos de entender es que estas son etiquetas, las etiquetas son adoptadas por las personas en el mejor de los casos o son etiquetas que son impuestas por la sociedad para poder definir y encajar a un tema que no entiende para poderlo simplificar. Existe una máxima en el Taoísmo, dice: Definirse es limitarse. Cuando asumimos una etiqueta estamos estableciendo un espacio entre la definición de quien soy y el otro que no queremos ser.
La verdad es que el título es un poco engañoso porque no puedo hablar a ciento por ciento lo que es ser travesti o drag queen. Aunque yo soy trans, y mi identidad está definida desde que tengo uso de la razón, que soy una mujer. En un inicio cuando no poseía el lenguaje para definirme, pase por varias de estas etiquetas en las cuales no me sentía cómoda hasta que,´sintiendo una necesidad interior de dar nombre a quien soy y gracias a otras mujeres trans quienes se identificaban en como lesbianas, como yo, logre entender bien quién era exactamente. Cuando deje de reprimirme y asumí la identidad que tengo, me proyecte como tal (qué tan exitosa sea por mi aspecto/tamaño es harina de otro costal). Cuando me ves en la calle, soy la persona que soy, no estoy haciendo un papel o performance, no estoy transmitiendo la idealización de algo, no estoy explorando mi género o mis límites. Soy una mujer cualquiera. De alguna forma lo opuesto a mi experiencia en cuestión de identificación de género aplica para los hombres trans.
Un travesti por otro lado se aplica generalmente a un hombre cisgénero (nunca lo he oído aplicado a lo inverso a una mujer cisgénero que quiera verse como hombre), generalmente heterosexual, que deriva algún tipo de placer al vestirse con ropa que él considera del género opuesto. Muchos, si no es que la mayoría de travestis están contentos con su género, y no tienen problemas o cuestionamientos de él. Un travesti disfruta parecer mujer, por un tiempo, y luego vuelve a su rol de hombre heterosexual.
El Drag es otra cosa, y en este caso voy a hablar de las drag queens. Este tipo de actividad se ha desarrollado tradicionalmente dentro de la cultura gay, es un performance que juega con los límites de lo que se considera femenino, puede ser un simple acto de un baile o una imitación, o puede ser algo más complejo, profundo, transgresivo o político. Lo importante es que una drag queen construye un personaje, que habita durante el acto y al final del performance lo deja. La persona que lo hizo tiene su propia identidad y esta personalidad es separada del personaje que creó para el performance.
Ahora lo complicado. Estas categorías no son tan definidas como lo plantee y solían ser mucho más fluidas en los inicios de la cultura gay. La cultura de concursos de belleza tiene origen en la cultura travesti que en secreto tenían concursos de belleza desde antes de los años 50s, y estos concursos de alguna forma influenciaron en sus inicios la cultura drag y muchas de las personas en estos concursos finalmente adoptaron una etiqueta de ser trans. En los 70s y 80s y en la cultura de ballroom de Nueva York de los 90s (obligatoriamente ver Paris is Burning) Mujeres Trans, Drag Queens, Gays con expresión de género femenina coexistian en el mismo espacio sin ningún tipo de etiqueta. Se puede observar verdad esta fluidez en culturas sumamente reprimidas, donde hay pocos espacios en donde una persona que está cuestionando su género lo puede hacer. Así que una persona que está cuestionando su género y según la concepción que tiene de sí misma en ese momento, puede experimentar qué tan cómoda se siente en cualquiera de estas categorías, fluyendo entre una y otra categoría antes de decidir adoptar una etiqueta. Es más, muchas mujeres trans, antes de definirse como trans pueden jugar con roles que les permita descubrirse entre el travestismo o drag hasta sentirse lo suficientemente cómodas al definirse trans.
Es difícil comprender la necesidad de las etiquetas que separan las personas que han sido asignadas el género de hombre al nacer y tienen una expresión de género femenino sin entender la devastación que sufrió la comunidad LGBTQ por el SIDA en los 80s, que volvió mortal la exploración del género y sexualidad entre la gente de esta generación, y que de alguna forma sintieron que tuvieron que asumir estas etiquetas, de alguna forma para distinguirse entre ellas, aun cuando la realidad es más compleja y algunas personas de nuevas generaciones han encontrado más libertad en la no definición de su género y sexualidad adoptando la definición más difusa que les otorga el ser Queer, tema que trataré en otro post.

Comments
Post a Comment