El Beso
Ella llego a casa cuando él aún no había llegado. Estaban sus ex suegros hablando con su mamá. "Hola Hola" lanzo un saludo general al aire.
"Ve a saludar a tus abuelos" le dijo a la nena, ella corrió a saludarlos y besarlos. Habían pasado un día maravilloso junto a la nena. Ella había tomado el día libre del trabajo para pasar un día especial junto a ella. Mas tarde sentiría ese dolor de que pasar más tiempo con la nena agudizaba deel sentimiento de la ausencia del tiempo que no estaban juntas.
La semana laboral fué difícil, siempre los mismos problemas, las mismas personas haciendo los mismos errores una y otra vez, todos en la oficina jugaban el juego de sillas musicales de echarse la culpa hasta que por fin no había a quien echarle la culpa. Ella trabajaba diligentemente, resolviendo los problemas. No tenía punto, hacía falta liderazgo, y ahora era peor ya que unos idiotas se habían dado la tarea de estarla cortejando desde que supieron de su separación.
Suspiró. Nada de eso importaba cuando estaba con su hija. Sentía un deleite de emociones y sensaciones cuando compartía con ella. El tiempo planificado para hoy había quedado corto, a última hora decidieron llegar a casa él y sus ex suegros para visitar a su mamá por su cumpleaños. No importaba, habían hecho la mayoría de las cosas que había planeado para ella, justo habían terminado de comer los pasteles que tanto le gustaban a la nena cuando recibió la noticia de última hora.
"¿No ha venido todavía?" Le pregunto incisivamente a su ex suegra. Ella le dijo que no, pero escribió un mensaje de texto. Al poco tiempo sonó la alarma de mensaje nuevo.
"Dice que viene en 10 minutos"
A la media hora estaban almorzando. Ella preguntó sobre cómo estaban las cosas desde que no se veían, indagó sobre los ex familiares a los que que les guardaba algún tipo de aprecio pero también preguntó sobre los otros que solo había aguantado por su matrimonio.
Sonó la puerta y luego el timbre.
"Papi! es Papi!" grito con emoción la niña. Dejo en el suelo lo que hasta hace un momento estaba muy concentrada haciendo y salió corriendo a recibirlo a la puerta, Justo cuando ella abrió la puerta, la nena había agarrado velocidad para saltar entre sus brazos y él le dio un par de giros y besos antes de ponerla en el suelo. Ella lo vió y recordó otros tiempos, cuando creyo que todos eran felices y que tenía todo solución. El tenía el pelo mas largo, estaba mas delgado y parecía demacrado. Poco quedaba ya del hombre del cual se había enamorado y le había hecho la promesa eterna ante Dios y los presentes de amor en las buenas y en las malas.
"Papi juguemos" Él le sonrió a la niña y le prometió jugar luego, solo debía saludar a todos y unirse en el almuerzo de la abuelita. Se excusó contando una historia de que había entregado un pedido a su hermano, que tenía un amigo que posiblemente estaba interesado en exportar su producto y que eso podría ser una buena seña. pasó alrededor de la mesa saludando a todos y cuando llego con ella casi se besaron en la boca, ella ya no quería esa costumbre y pudo voltear la cara a tiempo. Él pareció estar decepcionado. "Ese será su problema", pensó ella mientras sonreía y le preguntó sobre los planes de su empresa y el producto que todo el mundo amaba y que al parecer siempre estaba a punto de ser un exito. Lo vió incómodo, hábilmente cambio de tema y se sentó a tomar la comida a su lado. Ella no tenía hambre, había sido suficiente con los pasteles que había comido con su hija. Aun así participó en la sobremesa.
Oyó historias sobre personas que había conocido íntimamente un día pero ahora no le parecían más que extraños, pregunto por los hijos de sus ex cuñados. Ella siempre había amado a los niños, le fascinaba jugar con ellos y hacer todo tipo de actividades. Pensó con un poco de tristeza que ya no los vería más que para algunas fechas extraordinarias. Él contó una historia de su pasado en común. Le gustó oír la historia. No obstante lo que había pasado entre ellos, ella aún disfrutaba de su particular sentido del humor y algo en su sonrisa le cautivó. Le recordó del pasado cuando aún existía un futuro. Este sentimiento la puso nerviosa. Se excusó y se levantó para ir al cuarto, cerrando la puerta con llave. Revisó varios textos del trabajo y vió que había una llamada que debía hacer.
Llevaba unos minutos hablando por teléfono cuando escuchó que tocaban la puerta del cuarto. ella abrió y lo vió a él. Le hizo señal de que no hablara. El señaló que quería usar el baño. Ella se estaba sintiendo bien porque había logrado arreglar un problema a larga distancia. El salió del baño justo cuando había terminado la llamada.
"¿Viste el mensaje que te envié?" Ella vió la pantalla del teléfono y busco el mensaje. Era una historia de las páginas rosas en donde su actor preferido confesaba que en su juventud había tenido amoríos homosexuales y tenía algún tipo de gusto por los zapatos que el actor identificaba como su lado femenino.
Comenzó a reírse inmediatamente y lo volteó a ver. "parece ser que me gustan los hombres raros" le dijo en tono de burla. El se rió con ella y en ese momento algo en él la cautivo, no sabía decir si era su sonrisa, su mirada o su broma. Sintió la necesidad de besarlo, así que tomó su cabeza con ambas manos y lo jaló hasta que estaban cara a cara, por un momento dudo si debía hacerlo, pero tenía el mismo olor que antes lo que prometía que su boca tendría el mismo sabor que antes. Ésta mezcla le hacía perder la cabeza, lo apretó más fuerte tratando de prolongar el beso.
Sus manos bajaron a su entrepierna y lo que sintió la hizo volver a la realidad lo que le enojó. "Ya ni se te para" El la miro sorprendido, comenzo a excusarse "Vamos nunca he sido así conmigo y lo sabes, siempre he necesitado más tiempo", su tono era de protesta. Su excusa le enojó aún más, ella le agarró el pecho. "Ala gran puta no jodas, ya hasta tenés chiches" él bajó la cara para evitar su mirada. "Decime la verdad, ¿estás usando hormonas?" siempre lo había sospechado, solo quería oír una confirmación verbal "No es así, ya sabías que tenía un desbalance, estoy tomando hormonas para estabilizar mi nivel y evitar el cansancio constante que sentía".
¿Verdades a medias o mentiras totales? "Andá a jugar con tu hija, a ella es a quien viniste a ver hoy" El bajo la mirada y salió del cuarto. Ella se sentó en la cama. Sentía una mezcla de enojo y tristeza. Miro la única foto que quedaba de ellos en el cuarto. Su foto de bodas. No había sido tomada el día de su boda. Habían esperado regresar de la luna de miel para tener mejor color y así salir mejor en las fotos. ¿Para qué? No podía quitarse la sensación de que había sido engañada. Puso la foto boca abajo en el tocador para no verla. Se acostó y así estuvo por un largo rato. Por lapuerta cerrada se filtraron sonidos de conversaciones que no le lograron cautivar y los sonidos de él jugando con la nena. Revisó los mensajes en su teléfono y contesto algunos correos que no eran tan importantes. Luedo se levantó y se miró en el espejo. Sonrió. "Jamás debes de verte débil" se dijo para ella misma. Esperó unos minutos y luego salió del cuarto.
Los ex suegros se despedían de su mamá. El dijo que se quedaría un momento más. Luego de la despedida ella le preguntó"¿Queres dormir a la nena?" tenía cara de decepcion "Creí que podíamos hablar un momento tú y yo" Lo consideró pero no le respondió. Volteó la cara y vió hacia la sala. "Ayudáme a sacar estas sillas, ya están viejas y rotas. Mi mama dice que las podemos forrar pero ya no tiene punto, están demasiado hechas mierda" Él contestó "¿Qué, querés que las deje en el basurero?" tenía un tono de tristeza en su voz. Ella le respondió "¿vos que crees, tienen solución?"
Pasó un momento en silencio, luego montó una silla sobre la otra. "Las saco ahora, solo cerrá cula puerta cuando salga" abrió la puerta y bajo las sillas que cargaba. Le dijo. "Vengo el sábado por la nena". Lo siguió hasta el umbral. "La tengo lista a las 4 de la tarde" Lo vió bajar por las gradas para ir a dejar las sillas al basurero y cuando le perdió de la vista, cerró la puerta.
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